Descubre la Torre del Oro de Sevilla РEnse̱arte

La Torre del Oro en Sevilla es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad y una de las visitas imprescindibles para cualquier turista que quiera conocer su rica historia. Construida durante la época de dominación almohade en el siglo XIII, la torre ha tenido múltiples usos a lo largo de los siglos, desde torre de vigilancia en la época musulmana hasta cárcel durante la Edad Moderna, pasando por sede de la Hermandad del Amor en el siglo XVIII.

Historia de la Torre del Oro

Como hemos mencionado, la Torre del Oro fue construida durante la época almohade, entre los años 1220 y 1221, bajo el mandato del califa Abu Yaqub Yusuf. Su función original era la de proteger la ciudad de los ataques marinos y controlar el tráfico fluvial del río Guadalquivir.

En el siglo XIII, la Torre del Oro era una torre albarrana, es decir, una torre defensiva situada en el exterior de la muralla de la ciudad. Tenía una altura de 36 metros y estaba coronada por una cúpula dorada que le dio su nombre.

Con la llegada de los cristianos a Sevilla en el siglo XIII, la Torre del Oro perdió su función defensiva y fue utilizada como prisión para los prisioneros más importantes de la ciudad. En el siglo XVIII, la torre fue cedida a la Hermandad del Amor, que la utilizó como capilla y lugar de reunión.

Arquitectura de la Torre del Oro

La Torre del Oro es una construcción de planta octogonal, con un diámetro de 13 metros. Su estructura está formada por dos cuerpos, el inferior de piedra y el superior de ladrillo. En su interior, la torre cuenta con tres plantas comunicadas por una escalera de caracol.

En la fachada de la Torre del Oro podemos apreciar la presencia de tres arcos de herradura, típicos del arte almohade, y una serie de ventanales con forma de arco de medio punto, que permiten la entrada de luz natural al interior de la torre. En la parte superior de la torre se encuentra su característica cúpula dorada, que en su época original estaba recubierta de oro.

Visita a la Torre del Oro

La Torre del Oro es hoy en día uno de los principales atractivos turísticos de Sevilla y es posible visitarla todos los días excepto los lunes. Durante la visita, los turistas pueden recorrer las diferentes plantas de la torre y contemplar las impresionantes vistas de la ciudad desde su terraza.

En el interior de la Torre del Oro se encuentra el Museo Naval de Sevilla, que alberga una interesante colección de objetos relacionados con la historia marítima de la ciudad, desde la época de los fenicios hasta el siglo XX. Entre los objetos más destacados se encuentran maquetas de barcos, instrumentos de navegación y piezas de artillería naval.

Curiosidades sobre la Torre del Oro

A lo largo de los siglos, la Torre del Oro ha sido testigo de numerosos acontecimientos históricos de la ciudad de Sevilla. A continuación, te contamos algunas de las curiosidades más destacadas:

  1. El origen del nombre: Según la leyenda, la Torre del Oro recibió su nombre gracias a la luz dorada que se reflejaba en su cúpula al atardecer.
  2. Asalto de Drake: En 1587, el corsario inglés Francis Drake intentó asaltar la ciudad de Sevilla por el río Guadalquivir. La Torre del Oro fue uno de los puntos más importantes de la defensa de la ciudad, y hoy en día es posible ver las marcas de los cañonazos en su fachada.
  3. Uso como faro: Durante la época musulmana, la Torre del Oro cumplía la función de faro para los barcos que navegaban por el río Guadalquivir.

La Torre del Oro en la cultura popular

La Torre del Oro ha sido una fuente de inspiración para numerosos escritores, poetas y artistas a lo largo de los siglos. En la literatura, destacan las menciones a la torre en obras como «El Alcalde de Zalamea» de Pedro Calderón de la Barca o «El Abencerraje» de Antonio de Villegas. En la pintura, son muchas las representaciones de la Torre del Oro en cuadros y grabados de artistas como Gustave Doré o Santiago Rusiñol.

Incluso hoy en día, la Torre del Oro sigue siendo un símbolo de la ciudad de Sevilla y un lugar de encuentro para los sevillanos. En las noches de verano, su terraza se convierte en un mirador privilegiado para contemplar la belleza de la ciudad iluminada.

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