Historia

Construida en el año 1221, bajo la dominación almohade, por orden del gobernador Abù-I-Ulà.

historia-torre-del-oro01Desde sus inicios se le conoció como Torre del Oro, “Borg-al-dsayeb”. Se han barajado multitud de hipótesis en relación al origen de su nombre, desde aquellos que sostenían que los rayos del sol producían ese efecto dorado al reflejarse sobre los azulejos que la adornaban, hasta los que opinaban que su nombre era debido a los tesoros que en la misma dejaban los galeones que venían de América. Lo cierto es que, desde su construcción, musulmanes y cristianos la llamaron Torre del Oro.

Levantada en la margen izquierda del Guadalquivir, esta torre albarrana de doce caras servía de vigilancia y de defensa de la zona industrial del Arenal y su puerto fluvial, así como del Puente de Barcas, único nexo con el Aljarafe. Durante algún tiempo se creyó que en la margen opuesta del río se levantaba otra torre, y entre ambas se tendía la famosa cadena que cerraba el Guadalquivir en su entrada a Sevilla. Estudios posteriores han verificado que no existe ningún vestigio que lo confirme, si bien pudo haber existido una cadena que, engarzada a unos tablones como flotadores, se encapillada en un bolardo en la margen de Triana cerrando el puerto. Lo cierto es que la cadena que el almirante Bonifaz rompió con su flota de naves y galeras cántabras y gallegas, durante la conquista de Sevilla por Fernando III el Santo fue la del Puente de Barcas, dejando a Sevilla incomunicada con el Aljarafe de donde recibía suministros y armas. Por concesión real, en los escudos de armas de Santander y Laredo se representa una galera con las velas desplegadas rompiendo una cadena unida a la Torre del Oro.

Actualmente, tras la última restauración, se ha creado cierta controversia sobre cómo fue la torre original construida por los almohades. Mientras los historiadores del arte opinan que estaba formada por dos cuerpos, el inferior de tapial y sillares y el superior de ladrillos, los arqueólogos se decantan porque el segundo cuerpo fue construido por Pedro I. En cualquier caso, la torre tenía otra estancia más que hacía de ella una torre imponente en la misma orilla del río. Esa estancia está actualmente por debajo de la cota del paseo Marqués de Contadero; se cegó con escombros, a fin de mejorar su estabilidad tras los muchos terremotos que la dañaron, cuyo máximo exponente fue el de Lisboa de 1755.

historia-torre-del-oro03En el siglo XIV, el rey don Pedro I llamado el Cruel o el Justiciero, o bien mandó construir el segundo cuerpo o simplemente adornarlo al estilo mudéjar. En 1358, estando el rey Don Pedro en Sevilla, tomó del convento de Santa Clara a doña Aldonza Coronel casada con don Alvar Pérez de Guzmán “El Viejo”. Al principio no le placía, aunque después salió voluntariamente y el Rey la puso en la Torre del Oro bajo la vigilancia de tres caballeros por temor a su amante, Doña María de Padilla que habitaba en el Alcázar.
Don Juan de la Cerda, casado con Doña María Coronel, participó en la traición al rey Don Pedro, pactando la sublevación de Andalucía con el rey aragonés Pedro IV en favor de Enrique de Trastámara. Detenido, es encarcelado en la Torre del Oro y ejecutado a pesar del perdón real conseguido por su esposa en la corte en Tarazona. Cuenta la leyenda, que el rey acosaba a Doña María Coronel retirada en el convento de Santa Clara tras la ejecución de su marido, siendo el rey amante de su hermana Aldonza. El rey envió a buscarla y Doña María se escondió en una zanja, la cubrieron de tierra y brotaron hierbas inmediatamente, lo que evitó que la encontrasen. Insistió el rey y viéndose acorralada la dama, se vertió aceite hirviendo desfigurándose el rostro y parte de su cuerpo.

El tercer y último cuerpo se instaló en 1760 durante las obras que se llevaron a cabo en la Torre del Oro tras el terremoto de Lisboa. Los terremotos que a lo largo de la historia incidieron en Sevilla, quebrantaron gravemente su estructura, especialmente los de 1504 y 1755. Como consecuencia del primero, la torre tuvo que ser reforzada por un cincho de hierro de doce piezas que abrazaba todo su perímetro. Durante el segundo, acaecido el 9 de noviembre de 1755, y que devastó la ciudad, la torre sufrió tantos daños que incluso se pensó en su demolición. Fue el alcaide de los Reales Alcázares quien lo recomendó, para asegurar el paso público y la subsistencia del muelle, pero se optó por rehabilitarlo y, aunque con lentitud, a partir de marzo de 1760 se realizaron las obras más importantes hasta ahora, culminadas con la colocación del tercer cuerpo, de forma cilíndrica, sin adornos y cubierto por una cúpula de azulejos vidriados amarillos.

A comienzos del siglo XIX la Compañía de Navegación del Guadalquivir solicitó ubicar sus oficinas en la torre. Dicha compañía construyó en Sevilla el primer buque de vapor de España, el “Real Fernando”, cuyo modelo se encuentra en la planta baja de este Museo. En 1822 la Marina estableció en la torre las Oficinas de la Capitanía de Puerto, concediéndosele su usufructo en 1870, derecho que conserva desde entonces y que ejerce con el cuidado que se merece una de las piezas más importante de nuestro Patrimonio.

historia-torre-del-oro02Al finalizar la Exposición Iberoamericana de 1929, la Comandancia de Marina se trasladó de la torre al nuevo edificio construido como Pabellón de la Marina, y ésta quedó desocupada. En 1931 se le declaró Monumento Nacional. En 1936, por orden del Ministerio de Marina, y a propuesta del Museo Naval, se dispuso la instalación de una filial del museo en la Torre del Oro. La guerra civil paralizó las obras que estaban a punto de comenzar y no fue hasta el año 1942, cuando se continuó con la instalación del museo en la torre. Se habilitaron la primera y segunda planta para el museo y la tercera para oficinas. El 24 de julio de 1944 el Museo Marítimo fue inaugurado.

En la noche del 28 de febrero de 1969 se produjo en Sevilla otro fuerte terremoto que produjo graves daños en la torre, afectando sobre todo al tercer cuerpo y obligando a cegar los huecos de las dos plantas superiores. Finalmente, la torre ha vuelto a sufrir dos grandes restauraciones, una en 1991, con motivo de la Exposición Universal de Sevilla del 92 y la última en el 2005, cuando se realizó una limpieza generalizada de su revestimiento, se eliminaron las escaleras que subían desde el paseo Marqués del Contadero y se inauguró la nueva iluminación del edificio.

El museo comprende dos plantas visitables y una terraza panorámica. En la primera planta el discurso de su exposición comienza mostrando la historia de la torre hasta el fin de la Carrera de Indias con el traslado de la casa de Contratación de Sevilla a Cádiz; en ella se destaca la copia del grabado de Johannes Janssonius de la Sevilla de 1617, donde observar claramente el recinto amurallado y la vista de la torre antes del añadido de 1760. En esta misma planta se puede contemplar una de las piezas principales del museo: el modelo del “Real Fernando”, primer barco de vapor construido en España, que realizaba el trayecto de Sevilla-Sanlúcar y que llevó a su exilio al general Espartero en 1843. En la segunda planta nos encontraremos con una exposición enfocada a diversos periodos de la Armada española, en la que encontrar mapas, cartas e instrumentos náuticos, así como la vuelta al mundo de Magallanes. Desde la terraza panorámica se pueden contemplar maravillosas vistas de Sevilla y de su río.

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